Autor: Claro W. Estrada Bisbe
Psicopedagogo de “Un Pas Més”
A las pocas semanas de nacidos, los niños son
capaces de percibir y de reaccionar frente a los sonidos vocales. Pueden
reaccionar frente a sílabas tales como ba y pa; saben localizar los sonidos y
ya a la edad de tres meses pueden distinguir la voz de su madre de la de otras
mujeres.
Más o menos a finales del segundo mes, los bebés comienzan
a “zurear”. Zurear, en sentido estricto, designa la acción de la paloma cuando
emite arrullos; en el caso del niño se refiere a la acción de emitir sonidos
del tipo “aggg”, a lo que llamamos “decir agú” (gorjeo).
Aproximadamente a los 5 a 6 meses de edad, los
niños empiezan a balbucear. Se entiende por balbucear el “hablar con
pronunciación dificultosa y vacilante”. Los niños empiezan a combinar vocales y
consonantes en sucesiones de sílabas. El fenómeno del balbuceo dura por unos
seis a ocho meses, e incluso hay niños que aunque ya han emitido sus primeras
palabras, continúan balbuceando mientras juegan.
Antes de que aparezca el habla propiamente, el niño
manifiesta sus necesidades de comunicarse, mirando a los adultos, haciendo
gestos, señalando cosas y vocalizando.
Alrededor de los 12 meses de edad, el niño empieza
a decir sus primeras palabras. Son, por lo general, palabras monosilábicas
(“pa”, “ma”) o bisilábicas (“mamá”, “papá”) y que se refieren a objetos o
personas, destacadas en el medio ambiente del niño. Dado que el niño de esta
edad se orienta sobre todo hacia el movimiento, muchas de sus primeras palabras
se refieren a cosas que se mueven y, en particular, a los primeros actos del
niño. Por lo general, las primeras palabras se refieren a personas importantes para
el niño.
Es importante precisar que las primeras palabras de
los niños no parecen solamente nombrar objetos, sino que también se refieren a acciones que han
ocurrido.
Entre el año y los dos años de vida, el niño habla
casi solamente en base a palabras aisladas, las cuales representan objetos,
acciones, solicitudes, o bien expresan emociones.
Alrededor de los dos años de edad, el niño empieza
a combinar palabras en oraciones que, en un primer momento, incluyen sólo dos
palabras: “mamá papá”.
Una vez que el niño ha empezado a emitir oraciones
de dos palabras, al principio va lentamente y luego combina cada vez más y más
palabras. Al cumplir dos años de edad, la mayoría de los niños poseen un
vocabulario de más de cincuenta palabras; de allí en adelante, el vocabulario
aumenta a pasos acelerados.
Sin embargo, es preciso señalar que las actuales
teorías explicativas del desarrollo del lenguaje han dejado de considerar el
número de palabras como parámetro del desarrollo. En la actualidad, más bien se
examina la estructura del lenguaje utilizado, es decir, la capacidad de
combinación de palabras del niño.
Es de gran importancia desde los primeros días de
nacidos, estimular el desarrollo del lenguaje de los bebés. Por la convergencia
que se da entre pensamiento y lenguaje, existe un gran número de actividades
que se pueden desarrollar en diferentes momentos de la vida cotidiana de la
familia.
Si está interesado en conocer, cómo potenciar el
lenguaje de su bebé desde las primeras edades, en el Centro de Atención Psicopedagógico
“Un Pas Més”, le podemos brindar asesoramiento.
BENICARLÓ - CASTELLÓN
ESPAÑA
12 de septiembre de 2013
12 de septiembre de 2013
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